La Inteligencia Emocional

Es la capacidad de reconocer, comprender y gestionar nuestras propias emociones y las de los demás, utilizándolas de forma positiva para guiar la conducta, establecer relaciones saludables y afrontar retos de manera constructiva.

Cita de Aristóteles: El pensamiento condiciona la acción, la acción determina los hábitos, los hábitos forman el carácter y el carácter moldea el destino.

Aunque no es sencillo, se puede trabajar, entrenar y aprender a desarrollar la inteligencia emocional.

Pasos para desarrollar la Inteligencia emocional:

  1. La Autoconciencia: reconocer lo que sentimos, saber identificar nuestras emociones. Muchas veces actuamos de forma automática sin darnos cuenta de qué emoción nos está guiando, lo que puede afectar a nuestro rendimiento y relaciones laborales.
  2. Poner nombre a la emoción: no basta con decir “estoy mal”, es positivo saber poner nombre a nuestras emociones en cada momento, ya sea de alegría, enfado, tristeza, miedo, frustración, decepción, entusiasmo, sorpresa, vergüenza.
  3. Analizar los pensamientos que acompañan a la emoción y describir qué sentimos.
  4. Observar la conducta que genera. Ejemplo: si estoy irritada, hablo más rápido o interrumpo, grito…; si estoy motivada, sonrío y me implico más.
  5. Autorregulación: aprender a manejar impulsos y controlar reacciones en situaciones de presión, procurando ser flexibles y reaccionar de forma positiva ante los cambios. Ejemplo: tratar de ver situaciones de crisis como un reto o una situación de oportunidad. Intentar dar la vuelta a lo que aparentemente es negativo para verle los aspectos positivos.
  6. Empatía: Ponerse en el lugar del otro y comprender su perspectiva y situación.
  7. Comunicación asertiva: haciendo valer mis derechos, respetando los de los demás.

La siguiente infografía de Genially te propone hablar de las emociones básicas. «Pulsa el dado y explica cómo expresar la emoción que toque y cómo reconocerla» Si lo prefieres, puedes hacerlo de forma analógica con un dado de parchís:

Herramientas para mejorar la Inteligencia emocional:

Fuente: Curso del CEP de Málaga “El Poder de las Soft Skills”

  • Medidor emocional. Según la infografía, ¿en qué cuadrante te encuentras ahora mismo? (Rojo, azul, verde, amarillo) ¿por qué crees que te sientes así?
  • El lenguaje importa: ¿Cómo expresas tus emociones? Una emoción la cambia otra emoción.
  • Anotar por escrito las situaciones vividas a lo largo del día, cómo me he sentido, cómo he reaccionado y si podría reaccionar mejor en el futuro, realiza un “diario de emocional”.
  • Técnicas para controlar el estrés y mantener la calma: respiración profunda y consciente.
  • Escucha empática: practicar escuchar sin interrumpir, ni juzgar.
  • Role-play de conflictos: entrenar respuestas asertivas y respetuosas en situaciones tensas.
  • Antes de dejarte llevar por una emoción negativa, sigue el método socrático «Los tres filtros» piensa si es real o cierto, si es bueno y, si es útil.

En el ámbito de las emociones, antes de actuar precipitadamente dejándonos llevar por las emociones del momento, utilizaremos el «tamiz emocional» que consta de cuatro pasos, según la siguiente imagen:

Las emociones son facilitadoras, dirigen la atención de forma congruente. Son clave en la formación de recuerdos y opiniones. Las emociones ayudan a resolver problemas dirigiendo la atención de forma congruente.

Ficha personal:

Te propongo cumplimentar la siguiente ficha individual con diferentes situaciones que se pueden dar en tu vida diaria, para identificar y reflexionar sobre las emociones que sientes en cada caso, tomar conciencia de ellas y ayudarte a gestionarlas. La infografía está disponible en PDF para descargar e imprimir:

Una vez cumplimentada, reflexiona y responde a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué emoción apareció con más frecuencia en mí?
  • ¿Qué emoción me costó más identificar o expresar?
  • ¿Cómo podría gestionar mejor estas emociones en una próxima ocasión?